He aquí el mío, un pequeño bocadito de narrativa fosca ambientado en la ciudad de Nueva York. Espero que disfrutéis con su lectura.
LÁGRIMAS DE SANGRE
—Mírala —le susurró apoyados muy juntos en el pretil del puente—. ¿A que es hermosa?
Él la sostenía con la cintura. Con la mano libre, a la vez que le hablaba en confidencia, trazó un arco muy despacio desde Brooklin al East Side. Quería que sus ojos retuviesen la imagen de la ciudad y la noche.
La atrajo hacia sí con esfuerzo, a ella se le empezaban a doblar las rodillas.
Para su propio deleite, contempló una vez más el brillo azul de sus ojos en silencio y con infinito cuidado, casi con veneración, cerró esa mano bañada en sangre que aún mostraba la palma al cielo.
—Las últimas lágrimas de una mujer son rojas —se dijo observando las gotas que resbalaban por sus nudillos.
Giro el rostro hacia ella y estudió de arriba abajo su vestimenta de turista.
—Ahora ya conoces mi secreto —le confesó con una sonrisilla enajenada—. Me pierden los ojos azules, no puedo evitarlo.
Ella tenía el cuerpo medio vencido sobre la baranda, le bastó con alzarle las piernas para lanzarla al vacío. Se inclinó sobre el pretil y contempló cómo caía y caía mientras sus brazos ejecutaban un burdo bailoteo en el aire, como el de una marioneta rota. No hizo ni ruido cuando la vio perderse para siempre en la negrura de las aguas.
Joven y desconocida… como tantas. Desaparecían a decenas. No le preguntó ni su nombre, para recordarla le bastaban sus ojos.
Contempló con un suspiro la belleza de los rascacielos en sombras, metió los puños en los bolsillos y se alejó caminando puente abajo.
En el cobijo de su mano ensangrentada, atesoraba lo mejor de ella. Apretó los dedos para gozar de la suavidad viscosa de sus ojos claros. Tan hermosos y aún tibios.
Sorprendente y escalofriante final...me he quedado de u-n-a-p-i-e-z-a. Aplausos y ovaciones, espeluznante historia propia de un haloblogween. Muuuucho miedo en muy poco espacio,
ResponderEliminarHa sido un placer pasar por aquí.Un beso
El placer es mío, Medea. Bienvenida y muchísimas gracias. Me hace feliz saber que te ha gustado este pequeño bocadito terrorífico. Besos.
ResponderEliminar¿Quién diría que este no es el género literario en el que mejor te mueves? En realida esta es la historia de un hombre romántico, ¿no creéis?
ResponderEliminarEn serio, Olivia, me ha encantado. Mis más sinceras felicitaciones.
Juande Garduño
Pues eso digo yo, Juande. En el fondo el tipo tiene un espíritu romántico... muy en el fondo.
ResponderEliminarGracias por pasarte, tu opinión de experto en el tema vale millones. Un abrazo.
Me has dejado muda Olivia. Es que la última imagen es un poco... macabra.
ResponderEliminarFelicidades por plasmar tan bien la noche de los horrores.
Olivia de mi almaaaaaaaaa ¡lo has bordado!.... oye me ha encantado. Escribes fenomenal y estoy segura que eres capaz de escribir una novela negra tan bien o mejor como los ya cnsagrados.
ResponderEliminarFelicidades DAMA DE LAS LETRAS (jejeje)
Menchu, Megan, qué alegría veros por aquí y qué alegría doble que me dáis con vuestros comentarios. Besos a las dos y feliz halloween!!
ResponderEliminarAy, qué terrible. Toda la narración se desenvuelve tan elegantemente... y sin embargo esconde a un psicópata. Muy bueno y muy bien llevado.
ResponderEliminarUn saludo.
Gracias por la visita, Maribel. Me alegro de que te guste. Besos.
ResponderEliminarSi la credibilidad de un relato se mide por lo que deja tras él, de éste, me lo he creído todo. No han habido sorpresas, estaba claro desde el principio y desde el principio es un auténtico relato de paralizarte la respiración.
ResponderEliminarNo deja de ser una ventaja su localización en pleno puente de Brooklyn, ayuda a la descripción.
Ha sido todo un descubrimiento.
Besos
Alfredo, no sabes cómo agradezco tu opinión. El terror no es lo mío, pero la invitación de Teresa me pareció la mejor ocasión para probar.
ResponderEliminarGracias por la visita. Un abrazo.
Menos mal que mis ojos son negros,aún así, usaré gafas por si las moscas aunque sea noche....me ha gustado bastante.
ResponderEliminarUn saludo
Ains, que se me han puesto los pelos como escarpias... realmente bueno, Olivia. Para que luego digan por ahí que las escritoras de romántica son muy simples y cursis, jajajajajajaja lo de la romántica simplemente es una elección porque, al menos en tu caso, bien que te podrías dedicar a escribir novela negra.
ResponderEliminarAhora que lo pienso... ¡qué pena el haberme enterado de esta convocatoria demasiado tarde! Me hubiese gustado escribir algo, pero ya no tengo tiempo... por favor, para la siguiente, avisadme, y felicidades a Teresa Cameselle por esa gran idea
Uffff ainsssss... me dan miedo los relatos de miedo... este me tiene aterrorizada, ains... te ha quedado demasiado bien, jopetas... ahora me alegro de que mis ojos sean de un tipico marrón vulgar... uffff
ResponderEliminarOhh pues desde ahora mismo mis ojos los escondo nos sea que algun maniatico me haga lo mismo...que miedoooooooooo.
ResponderEliminarUn placer leerte brillante relato que te deja con la boca abierta del terror, mas pensado..uff te puedeo pasar a ti..ja ja
Primavera
En la palma de la mano, ojos azules, ¿reflejaran una estrella?
ResponderEliminarAlgo de sadismo romántico sobre el famosos puente, no el de los suspiros, el de las muñecas rotas.
Escalofriante relato turístico en N.Y. !Saludos, ave!
Tu relato, en su brevedad tiene de sobra todos los ingredientes de un relato de terror. Ambientación de noche y en un sitio emblemático, la sangre haciendo acto de presencia, la extraña y patológica conducta de un enamorado de los ojos claros de hermosas mujeres.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho tu narración.
Un abrazo.
Vaya vaya con los romanticos!! menos mal que yo tengo los ojos verdes jajaajja. Magnificamente escrito, espectante, como debe ser.
ResponderEliminarUn beso
Bello en la narración, Olivia. Con un punto romántico que me ha dejado más estupefacta que el horror que pretende crear.
ResponderEliminarPorque el horror, ya prevenida al saber que esto es Halloblogween, lo intuía... pero lo otro, pues no.
Me ha gustado mucho.
Pd. Te devuelto la visita gustosa y, con tu permiso, te enlazo (que ya estaba tardando)
Mil besos!
Bien: palabras justas, frases medidas y pocos renglones; buen impacto. El miedo y el perfume en frasco pequeño y muy intensos. Lo de menos son los muertos, lo que cuenta son los vivos y el terror a la muerte. Felicidades, el relato las merece.
ResponderEliminarBikiños
Gracias por tu visita y por tu valoracion, Fibonacci. Un abrazo.
ResponderEliminarChus, gracias por pasarte a leerlo. De tu parte le he dado la enhorabuena a Teresa, la convocatoria ha sido un exitazo.
ResponderEliminarNoelia, eres un amor. Por cierto, los míos también son marrones... mejor, por si las moscas.
Primavera, me alegra que te guste.
Natalia, es cierto. En el fondo todos mis escritos tienen un punto romçantico... aunque sea algo sçadico como en este relato.
Pepe, Rosa, agradezco mil y mil veces vuestras palabras. Este relato es una incursiçon experimental en un gçenero que desconozco... asçi que no sabçia quçe podçia pasar con çel.
Xose, lo mismo te digo, gracias, gracias, gracias... me emocionan vuestras felicitaciones.
Y por supuesto, Angçelica, gracias a tçi tambiçen y te enlazo.
Besos a todos, sois geniales. No sçe quçe pasa que el acento me sale como cedilla... misterios, serça cosa de brujas.
Corto, intenso y aterrador. Esa última frase, es de las que te vuelven una y otra vez a la cabeza, y provocando escalofríos en cada ocasión.
ResponderEliminarEstupendo, Olivia, gracias por participar.
Un beso
Las gracias debo dártelas yo a tí por invitarme a participar, Teresa. Y enhorabuena porque tu convocatoria ha sido un exitazo de participación.
ResponderEliminarBesos.
Impactante el relato, escribes muy bien, un placer pasar por tu casa.
ResponderEliminarQue disfrutes la noche de haloween.
un abrazo.
Gracias por visitar mi casa virtual y por el piropo, Ricardo. Abrazos.
ResponderEliminarOlivia. Lo primero, encantada por conocerte.
ResponderEliminarMe ha encantado tu historia.
La verdad es que el puente de Brooklin es un marco incomparable.
De dia atestado de coches camiones y tanto tráfico que puede pasar cualquier cosa sin que nadie se enteres.
Y por la noche, es tan largo, tan alto y según que horas tan solitario y oscuro, que tambien es posible disimular cualquier felonía.
Los ojos azules...Una fijación lasciva, psicótica, que lleva a tu personaje a poseer como sea el objeto de culto de sus alucinaciones.
Tan obvia como sorprendente.
Todos los ingrediente de una buena historia.
Un besito,
Gracias por tus palabras, Luna. Pásate cuando quieras por mi casa virtual. Besos.
ResponderEliminarVaya, Olivia, y yo que creía al comienzo que era un relato romántico, jaja.
ResponderEliminarEstupendo el corto. Felicidades.
Escalofriante de tan sutil, de tal ligero, de tan aparentemente sencillo. Escalofriante de tan eficaz. ¡Me encanta!
ResponderEliminarY no lo niegues, "esto" es lo tuyo. Y todo lo demás que se te ponga por delante, también.
Amber, no me negarás que romántico tiene un puntillo, ¿o no? Gracias por la visita y felicidades por la salida al mercado de tu novela, debes estar de los nervios. Disfruta de todo esto que te lo mereces. Un beso.
ResponderEliminarAy, Ana, qué alegría me he llevado al verte por aquí. Nosotras nos atrevemos con cualquier cosa que nos echen, eso sí, en tamaño mini que hablar de novelas de terror es algo serio.
ResponderEliminarUn besazo enorme y bienvenida siempre.